OBRA PONTIFICIA DE LA INFANCIA MISIONERA
¿Qué es la Infancia Misionera? Es un servicio de la Iglesia para que los niños cristianos adquieran una conciencia misionera y de compartir con los niños de todo el mundo, su fe y sus bienes materiales.
¿Por qué Misionera? Porque atiende a todo lo relacionado con la fe y la vida cristiana en su dimensión apostólica y misionera.
¿Por qué Pontificia? Porque está aprobada por el Papa como obra evangelizadora misionera y puesta bajo su dependencia.
Objetivos de la Infancia Misionera
- Ayudar a despertar la conciencia misionera de los niños, de modo que los niños ayuden a los niños, con sus oraciones, sacrificios y aportaciones materiales.
- Profundizar en la dimensión misionera que brota del bautismo, favoreciendo así la iniciación cristiana de los niños a la misión de la Iglesia.
- Colaborar con los padres, catequistas y profesores en la formación misionera universal y la educación de los niños.
Valores de la Infancia Misionera
- Ayuda a la educación integral de los niños.
- Hace que el niño viva la experiencia de la generosidad y de la solidaridad.
- Desarrolla la afectividad del niño, preocupándose por otros.
- Contribuye a que los niños vivan la experiencia del esfuerzo y la superación.
- Inicia a los niños en el descubrimiento de ser hijo de Dios y hermano de los hombres.
Compromisos de los niños de la Infancia Misionera
Pueden ser miembros de la Infancia Misionera todos los niños bautizados hasta los 14 años y se compromete a:
- Conocer y esforzarse por practicar el decálogo misionero.
- Rezar todos los días un Padre Nuestro y un Ave María, para que todos los niños del mundo lleguen a conocer y a amar a Jesús y a María.
- Poner interés por ser generosos y colaboradores en casa, en el colegio y con las demás personas.
- Asistir a las reuniones de equipos misioneros y de catequesis y colaborar con sus pequeñas aportaciones materiales, fruto de sus ahorros y pequeños sacrificios, para los niños de las Misiones.
- Leer y difundir la revistas misioneras Gesto y Supergesto, según la edad.
- Celebrar las Jornadas Misioneras, especialmente la Jornada Mundial de la Infancia Misionera.
Orígenes
La Obra de la Infancia Misionera fue fundada en 1843 por un Obispo francés, monseñor Carlos Augusto de Forbin-Janson, motivado por las cartas y noticias de misioneros que le escribían, sobre todo desde China, contándole la difícil situación de las niñas de ese país.
Comenzó a solicitar ayuda y de acuerdo con Paulina Jaricot, que en 1822 había fundado la Obra de la Propagación de la Fe, pensó en otra obra en la que los niños cristianos ayudarían a los niños de los países de misión, con sus oraciones y algo de dinero al mes. Desde un principio, la Obra tuvo el apoyo y la aprobación del Papa. En 1922 Pío XI la elevó a la categoría de Pontificia y en 1950 Pío XII instituyó el Domingo Mundial de la Infancia Misionera. En España se celebra el cuarto domingo del mes de enero.
Actualmente la Infancia Misionera, la Obra creada por monseñor Forbin-Janson, está establecida en más de 120 países de todo el mundo.
La Obra Misional Pontifica de la Santa Infancia, hoy Infancia Misionera, es un servicio de las Iglesias particulares a los padres y educadores para que se despierte y desarrolle y madure progresivamente en los niños la dimensión misionera de su fe y vida cristiana. Y a la vez hacerles sensibles para que compartan la fe y los medios materiales con los niños de las regiones y de las Iglesias más desprovistas a este respecto.
Las cuotas y las ofrendas de los niños de todos los países contribuyen a formar un fondo de solidaridad que tiene por fin ayudar a las obras y a las instituciones de los niños más pobres.
La Obra tiene una función profundamente educadora y se inserta en el fenómeno de iniciación cristiana de niños, adolescentes y jóvenes que se lleva a cabo en cada Iglesia particular. En el interior de este proceso de formación se intenta desarrollar esta dimensión misionera en armonía con el resto de las tareas de educación de la fe.
La Obra de la Infancia Misionera en España
El 1 de enero de 1853, poco antes de cumplirse los diez años de su fundación en París, la Obra de la Santa Infancia llega a España bajo el patrocinio de la Reina Isabel II. Ella quiso que su hija primogénita, la Princesa de Asturias, ostentase los títulos de "primera asociada, fundadora y protectora de la Obra".
Por aquellos años se publicaba los "Anales de la Santa Infancia", boletín-revista que con el paso de los años se convirtió en la actual revista Gesto.
En Albacete, la Infancia Misionera se trabaja a través de la Delegación de misiones y a través del Movimiento Infantil Misionero (M.I.M.) |