Os envío al mundo entero
Cada año la Campaña de Epifanía gira en torno a un lema. Desde el IEME enviamos algunos lemas a todos los Delegados de Misiones de las diócesis, que eligen el que mejor les parece. Este año, el lema elegido es Os envío al mundo entero. Procuramos siempre que este lema esté en la línea del lema del Domund recién pasado, que en el 2011 ha sido, ...”Así os envío Yo”.
La idea, la realidad, del envío contiene tres elementos principales: el que envía, el que es enviado y la misión a cumplir. El que envía es Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
El envío y la Misión nacen del seno mismo de la Trinidad, y va dirigida a todos los pueblos, hombres y mujeres, del mundo.
Así lo hemos reflejado en el cartel de este año: en el centro superior, las manos de Dios Padre y el Espíritu Santo. En el centro del cartel, la imagen de Jesús en un gesto de envío. En la parte inferior, personas de todas las razas, que son los destinatarios de la misión y, al mismo tiempo, los enviados. Por el bautismo nos injertamos en la comunidad-Iglesia, ella recibe de Jesús la misión, y nos envía al mundo entero, porque esa es la voluntad expresa de Cristo Jesús.
La tarea misionera, por tanto, es responsabilidad de todo cristiano. Cierto que, históricamente, la labor misionera ad gentes la han llevado a cabo miles de religiosas y sacerdotes. Pero poco a poco los laicos se han ido incorporando a la misión ad gentes. Y hoy son miles los misioneros laicos, familias enteras, que dejan su esfuerzo y su vida llevando la Buena Noticia del Evangelio a pueblos lejanos. La fe es un tesoro que debemos compartir. Es como la semilla que se siembra, germina y produce fruto abundante para bien de muchos. |